ABC de los Sueños

Dormir y soñar

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Escrito por Rosa Anwandter
La vida del ser humano se desarrolla por ciclos. El de la gestación, el de la infancia, el de la adolescencia, adultez, madurez, vejez y muerte. También en la naturaleza observamos, el ciclo de las estaciones del año, de la luna, de las mareas, Del día y de la noche entre algunos de los más importantes. En cada uno de estos ciclos el ser humano se ha adaptado de diferentes maneras. En ciertas ocasiones, la adaptación ha tenido un carácter suave, y en otras absolutamente tajante. El ciclo día-noche es el que ha sufrido un proceso de adaptación más radical, oscilando de un estado de vigilia, cuando estamos despiertos, y predomina la conciencia a un estado de sueño inconsciente. Esta oscilación entre un período de sueño y un período de vigilia es inherente a todos los mamíferos, a excepción del oso hormiguero. El sueño es un fenómeno natural, evolutivo y adaptativo y como todo fenómeno con estas características posee funciones importantes para la vida del individuo. Varias de las etapas del sueño, complementan las del estado de vigilia. Por ejemplo durante el sueño, nos reponemos físicamente del cansancio que hemos experimentado durante las horas que estuvimos despiertos. Es en ese período, que la mente se adapta nuevamente, después de un día de innumerables estímulos. El sueño se organiza en ciclos. Durante el sueño experimentamos un estado fisiológico diferente. Se han observado, algunos de los siguientes cambios; las ondas cerebrales se alteran si se comparan con las del estado de vigilia, los músculos entran en un estado de relajamiento, hay un descenso de la temperatura corporal, se mueven los globos oculares, muda el ritmo respiratorio y el cardíaco además de mudanzas en los índices hormonales, entre otras alteraciones. El sueño ha sido clasificado en cinco etapas. Cuatros son etapas no REM -de la sigla en inglés Rapid Eyes Movement- y su característica es que hay un movimiento circular de los ojos y una de sueño REM. Esta división entre sueño REM y ausencia de REM, está basada en que es durante esta etapa de sueño REM, el período en el cual cuando soñamos con más frecuencia. Las etapas de sueño ausencia de REM son catalogadas de 1 a 4. La etapa 1 tiene como característica ser una transición entre el la vigilia y el sueño. Estamos más relajados, a veces podemos sentirnos más leves, los pensamientos e imágenes son cada vez más difusos. Pero en cualquier momento, como por ejemplo al escuchar un ruido inesperado, rápidamente recuperamos la atención. En la medida que vamos pasando de una etapa a la otra el sueño se va profundizando. En la etapa 4, la cual se alcanza en termino medio una hora después de quedarnos dormidos, estamos completamente relajados y con mucha insensibilidad a los estímulos externos. Después de un tiempo en esta etapa 4 el sueño regresa a sus etapas iniciales en orden descendente; etapa 4, etapa 3, etapa 2. Es después de una hora y media de haberse iniciado el período de sueño, aparece el primer sueño REM de la noche. Al terminar el sueño REM, el sueño se torna profundo nuevamente; etapa 2, etapa 3, etapa 4, entonces vuelve en orden decreciente al sueño REM. En la medida que suceden estos ciclos pasamos más tiempo en el sueño REM, o sea, soñando y menos en las etapas, más profundas. Sin embargo, en los últimos ciclos no alcanzamos el nivel más profundo, el de la etapa 4, pasando más tiempo en la etapa REM. En una noche de sueño normal tenemos 4 a 5 sueños REM, lo que significa que soñamos cuatro o cinco veces todas las noches nos acordemos e ello o no. La etapa REM es el período de sueño donde los sueños se manifiestan con más frecuencia. Si se nos despierta durante la etapa REM, la mayoría de las veces nos acordaremos de lo que estábamos soñando. Debido a este hecho es que los científicos llegaron a la conclusión que todos los seres humanos soñamos. En otras etapas del sueño, pueden o no venir imágenes. Algunos investigadores denominan al sueño REM, sueño paradójico. El primer sueño REM de la noche, sucede más o menos 90 minutos después habernos quedado dormidos. El primer sueño tiene una duración aproximada de 3 minutos, el segundo de aproximadamente 10 minutos y el tercero tiene una duración aún más prolongada que la del segundo. El último sueño Rem de la noche puede alcanzar a durar una hora. La percepción que tenemos de que los sueños son extremamente fugaces está opuesta a la realidad. Es bien posible que durante un mismo período de sueño REM, tengamos varios sueños y que nos acordemos solamente de ciertos fragmentos. De este modo, cuando nos despertamos por la mañana, nos acordamos apenas de una fracción de lo que soñamos durante la noche. No obstante, la diferencia entre lo que soñamos y lo que nos acordamos del sueño, debido a los factores biológicos descritos anteriormente, existe un nexo importante. El origen de este nexo se encuentra en dos factores, el contenido del sueño que uno se acuerda es el mismo de las imágenes soñadas, pero, de manera parcial y condensada. La energía que produjo el sueño es la misma que lo retiene en la memoria. En la etapa 4, que es la e sueño más profundo, aumenta cuando hay un exceso de actividad física, durante las horas de vigilia. Además, hay un aumento del sueño REM, como consecuencia de una mayor actividad intelectual. El tiempo que pasamos soñando no es igual durante nuestra vida. En los primeros meses cuando el sueño REM es más frecuente, de 17 horas que el niño duerme 8 son de sueño REM. En los adultos si dormimos 8 horas, 1/4 de esas horas son de sueño REM.Con excepcione, las personas mayores duermen menos que los jóvenes y, por consiguiente, sus etapas REM se ven disminuidas. El sueño REM, está más bien relacionado a un proceso de reparación psíquica y este se hace relevante, en la medida que el cuerpo ya obtuvo un descanso significativo. El hecho de que durante la etapa REM, todos soñemos y que esos momentos son de reparación y ordenamiento de la mente, concluimos que soñar, reorganiza y repara nuestro organismo para enfrentar un nuevo día.

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Rosa Anwandter

Analista junguiana, escritora, conferencista, directora del Centro de Estudios Oníricos de Chile, www.ceoniric.cl autora de los libros “Los Sueños el Espejo del Alma”, “El Poder Mágico de los Sueños” y co-autora junto al Dr.Stanley Krippner de “El Lenguaje de la Noche”.
"Sueños en la Noche del tiempo".